October 9, 2006

NO me importa!

Ayer estuve muy muy enojada, tanto que tuve valor para colgar el teléfono sin decir "adiós". A veces siento que parte de lo que soy es un nada absoluto, si, esa ya es una verdad absoluta. Estoy extrañando muchísimas cosas… (Valeria no me tragues, es solo por escribir babosadas ok?), extraño a la Valecukis diciendo mensadas en la radio jajajaa (Así como ese día que hablabamos por fon), extraño a las Palmito Bitch -las amor y paz- sentadas en el pasto fumando, tomando coca cola y diciendo estupidez y media, extraño ir de metiche a las clases de segundo (bueno este año serían a las de tercero), extraño pagar el camión con mi credencial de estudihambre, extraño el calorsito de "Mazapan", extraño ir dos veces a la iglesia los domingos… y también extraño los frappucinos baratos de la Machado jajajajaa…
 
El viernes me largo de new… para ver lo de la Uni (en Puebla), espero que me revaliden y si no pss no hay problem… la terminaré en dos años o 3 aunque no tenga vacaciones. En cuanto a mis clases ñoñas de dibujo y pintura jajaja hoy comenzé mi primer dibujo a lápiz con texturas, luces y sombras y no se cuanta jalada más, he descubierto que para poder dibujar debo concentrarme muuuuuchoooo o empastillarme antes de ir a la clase para soportar a la hija del maestro y a "Pedrito" el niño que todos odían. Sniff…
 
Sigo en espera de un sms importante… Desgraciadamente no he podido coincidir con varias de mis amiguis que siempre reclaman "nunca estás los fines de semana!" y a veces hacen el comentario sarcástico de "me puedes anotar en tu agenda? " … De cualquier forma prometo que la próxima semana apartaré el fin de semana para mi amigui Nallely, porque nos hace falta chismear y tomarnos unos vodkitas… Supuestamente… hace dos semana haría eso con Claudia… porque fue su cumple… pero snifff no pude :S solo pude hablarle por fon para felicitarla… sniff que vida tan ocupada.
 
Pero el sabadooooo, haré todo lo que quiero hacer y no me importa si me regañan. 

October 4, 2006

Cartas del Coronel

Había pasado ya más de dos meses de no saber nada del Coronel. Muy en el fondo se le sigue queriendo al tipo, con todo y sus arrebatos, con sus malos pasos, con sus crueldades y malos tratos, con sus desafanes y con su vida, muy suya que se dedicó a hacer desde hace ya tiempo. A veces lo recuerdo con tanto cariño que siento ese típico nudo en la garganta que me ahoga de vez en cuando, y otras tantas lo recuerdo entre mi ira y coraje del pasar de los días. Mis días para los veinte están llegando, cada vez son menos y para él llegarán los sesenta, sus seis décadas de vida que obviamente aparenta sin esconder alguna de sus canas. Ya no es aquel hombre fuerte que recuerdo al lado de mamá, ni es el padre que recuerdo al lado de mí, ahora muy a su manera se conforma el "darme" lo que puede, y de vez en cuando me reprocha mis ausencias, pero no se atreve a reprocharse un momento las suyas. A veces  lo recuerdo con aquellas fotos donde me sostiene al lado de mi pastel rosa de tres años, con aquel triciclo que me regalo en una navidad, también puedo recordarlo regalandome algún libro de su oficina de aquellos del rincón de lectura, o lo recuerdo tomandome de la mano para ir a ver a la abuela… a veces me recuerdo dandole su regalo el día del padre, aquel para el que ahorraba durante semanas, me recuerdo admirandolo y contradiciendo cada una de sus palabras.
 
Dicen que por estas fechas es otoño, pero aquí parece que ya está llegando el invierno, y es entonces cuando extraño escuchar al menos el decirme buenas noches. Las razones por las que ya no estoy con él, aveces no me importan… claro esta que es solo cuando pierdo la cabeza y me pregunto ¿quién soy?… sniff… de cualquier manera nuestras vidas están hechas por distintos caminos y la relación más fuerte que nos uné la protagoniza el dinero.
 
No puedo olvidar el haberlo visto caminar hacia el altar para casarse con otra, ese día lloré y le devolví solo el saludo.Al final sé que es mi papá, y aunque por estos últimos años no ha ocupado ese lugar aún le guardo cariño. La distancia cada día es mayor y hoy traté de ser mejor, le llamé para conversar con él, hablamos y agradeció la llamada, pero no me invitó a comer…

Si todavía estuviera…

 
Me vi, y vi mis pasos uno a uno caminando por aquel lugar. Las tardes cálidas de siempre, el olor a sal, la arena en la suela de los zapatos y la misma calle de siempre, la Sixto Osuna… aquella calle que sería la sala donde terminarían una y mil cosas de mi vida, aquella calle donde tantas veces tome decisiones, por donde camine sin saber a donde iba.
 
Y la cadencia de mis pasos, se enmarcaba con la soledad de siempre. El calor de ese día se transformaba en un frío que oxidaba el alma, el cielo tan azul como siempre se fundía con el mar sin que se notara. Y al terminar del día encontré un teléfono descolgado y dentro de él una voz que no entendía que la vida es un viaje, a veces largo y otras tantas corto.
 
Caminaba en círculo por aquellas calles, mientras pasaban las horas, mientras recordaba que así como se veían aquellos edificios de esa misma manera era todo en el otro lugar donde aguardaba mi otra vida. Y me senté en una banca a leer y siete pichones se acercaron. Me levanté y camine por aquella calle que dicen se llama Carnaval y de repente me senté a fuera del teatro, justo frente al café El Memorial. Ahi me enteré de muchas verdades que debí haber sabido desde hace mucho tiempo.
 
La tarde se terminaba, lentamente se convertía en noche y mis pasos no encontraban el camino a casa, las vueltas sobre el adoquín de la Machado no podían cesar y así con el paso de los días aquel lugar se convirtió en uno de mis preferidos, quizá en el que extrañaría más cuando ya no estuviera ahí.
 
Cuando al fin regresé a casa, eran las diez de la noche, la casa estaba sola como siempre… me acosté en aquel sofá a ver televisión y de repente aquella nostalgia que era producto de mi independencia me invadió y no me dejó ser feliz en aquellos instantes. Me dirigí a la cocina, abrí el refrigerador y después le marqué a papá para conversar con él, terminamos discutiendo y enojados como siempre. Colgué. Esa noche, como hoy, pensé que todo sería distinto si mamá aún estuviera.

October 2, 2006

Nada

Hoy mi vida no es nada.

Hoy lloraría por: él, por mi y por mis estúpidas alergías.

Hoy me confunfí, porque no sé si entender que hay cosas que no pueden ser o intentar luchar por algo que todos dicen no podrá ser jamás.

Hoy le extrañe mucho… , me hizo mucha falta saber de él…

 

Hoy me siento más sola que cualquier otro día de los que ya pasaron.

Hoy… cometí errores…

Hoy debería de estar contenta por recibir buenas noticias del work.

Hoy debería de sonreír sin fingir, pero no puedo.

Hoy quisiera que fuera ayer o que sea mañana. 

¡Hoy quiero otra vida! 

- ¿depresiva yo?

- no lo creo… sniff [inserté lágrimas aquí]